sagor escribió:
Aurora bienvenida a esta comunidad, que no solo se contento con reflexionar en los temas en cuestión sino se extendió hasta la amistad, en tus participaciones y en tus líneas se encuentra la virtud y el valor de la hermosa humanidad, lejos de muchos seres que como testigos del dolor y la angustia, alimentamos nuestras decisiones con las lágrimas de aquellas gentes victimas inocentes de otros "seres humanos", si podríamos llamarlos asi "seres humanos" te rogaría que me enseñes a respetarlos y a verlos como tal, dado que cargo en el corazón el sentimiento frustrante y el rencor, justificada en las acciones que enlutaron y enlutan mi bandera.
saludos
Querido Sagor, muchísimas gracias por tu bienvenida, la alegría es mutua al poder platicar contigo y compartir opiniones y vivencias.
Debo decir que soy una persona amable externamente, pero en mi interior soy agresiva y cuando la ocasión es propicia, mi agresividad aparece.
Una vez, en las escaleras mecánicas del metropolitano, saliendo a la superficie, un hombre tropezó y cayó frente a mi marido. Lo auxiliamos, se recuperó al momento y se disponía a marchar. Entonces mi marido observó que le habían robado la cartera.
Comprendí que había sido un engaño para distraer a mi esposo mientras le robaban.
No lo pensé, fui tras ese hombre, le cogí los brazos desde la espalda, y lo sujeté mientras gritaba a todo el mundo que avisasen a la policía.
Si lo hubiese pensado, no se me ocurriría cazar a un ladrón e inmovilizarlo. ¡Era más fuerte que yo y podía ir armado!!! pero es mi genio violento. Aparece con la mayor frialdad cuando la ocasión se presenta y reacciono violentamente.
Si en vez de robar una cartera hubiese entrado en mi casa, y yo creyese que mis hijos estaban en peligro, podría haberlo matado.
Quiero decir que no puedo enseñar a nadie cómo amar o respetar, puesto que yo misma tengo sentimientos violentos y de odio que asoman con facilidad.
Sí puedo reflexionar y comprender que ese no es el camino.
También puedo intentar, poco a poco, identificar mis impulsos agresivos, verlos cuando aparecen, razonar, y cambiar mi respuesta.
Una vez leí una frase que encierra una gran verdad:
No podemos evitar las agresiones, pero siempre podemos cambiar nuestra respuesta ante ellas.
Hace cosa de un año leí publicado un artículo en la revista "Investigación y ciencia" sobre las neuronas espejo. Pongo un link donde explica esto de forma muy resumida:
http://www.novaciencia.com/2005/10/21/l ... -del-otro/
Más información sobre neuronas espejo en humanos:
http://www.laflecha.net/canales/ciencia/200503061/
Del primer artículo voy a tomar esta cita:
El sistema de espejo permite hacer propias las acciones, sensaciones y emociones de los demás.
Si nos observamos interiormente cuando nos relacionamos con otras personas, vemos que muy facilmente nos dejamos llevar por las emociones y sentimientos de otras personas.
Si nos encontramos al lado de una persona muy inquieta y nerviosa, nos terminamos contagiando de su nerviosismo. También hay personas muy serenas y pacíficas que transmiten paz y calma.
Si estamos ante una persona violenta o nos relatan un acto de crueldad, nuestras neuronas espejo harán que nos identifiquemos con la violencia. Si nos dejamos arrastrar, responderemos violentamente.
Es la reacción natural, es la defensa que nos ha dado la naturaleza cuando nuestra integridad física está en peligro: hay violencia, luego debes reaccionar violentamente para defenderte.
Actuamos como espejos, instintivamente.
Pero así no desterraremos nunca la violencia, guerras e injusticias de nuestra sociedad. Es necesario romper esta respuesta violenta y sustituirla por otra respuesta más racional si queremos llegar a vivir en paz algún día.
Esta modificación de nuestra respuesta ante las agresiones es un trabajo individual, que cada uno de nosotros debemos hacer.
Cuantas más personas nos observemos y modifiquemos nuestra respuesta ante la agresión sustituyéndola por una actitud de observación serena de la situación, menos respuestas agresivas habrá.
Con relativa frecuencia suceden disputas entre pueblos o familias. Alguien asesinó o violó a una persona. La familia ultrajada respondió con otro asesinato o violación, y de nuevo la anterior hizo lo mismo.
Hay casos de familias enredadas en muertes y agresiones que se transmiten de una a otra generación. A veces es difícil llegar a saber quién fue el primero que agredió.
Alguien debería parar esto.
Observar nuestras reacciones frente a la violencia, y modificar nuestra respuesta ante ella, creo que ese es el camino que nos puede conducir a la erradicación de las agresiones y la crueldad.
Si desterramos nuestra respuesta violenta, podemos empezar a pensar en otras respuestas diferentes, y encontrar otros modos de acabar con la violencia diferentes a matar al agresor.
Saludos.