Pienso que analizar y debatir las barbaridades que se llegan a decir sobre la Masonería es una gran pérdida de tiempo. No haríamos otra cosa
En mi país mucha gente de buena fe cree que la Masonería es un grupo de fanáticos que buscan llegar al poder para obligar a toda la sociedad a servir a sus fines. Esta imagen es fruto de la persecución que ocurrió durante el franquismo, miles de masones fueron asesinados, otros encarcelados, la mayoría murieron y algunos lograron escapar a otros países.
Durante toda la dictadura se dijeron disparates increíbles sobre la Masonería.
Por eso comprendo que la gente, al menos en mi país, tenga una idea muy distorsionada y bárbara sobre la masonería, es lo que le han contado desde hace muchos años y lo siguen contando algunos sectores.
Lo que entiendo menos es el origen de esos bulos, quién o quienes los propagaron y por qué.
De todos modos no veo positivo pararse a pensar en los bulos y disparates, es un modo de perder el tiempo y lo que es peor, generar sentimientos negativos. Aquí debo estar vigilante, porque no quisiera que los errores de otros fueran causa de perturbarme interiormente. De mi depende saberme distanciar a tiempo de las emociones negativas.
Creo que es más positivo hacer nuestro trabajo de pulir nuestra piedra, mejorar como personas, ayudar en lo posible a nuestros semejantes, y poco a poco la gente se irá dando cuenta de que la Masonería no es lo que les han contado.
Hemos de dar ejemplo, ese es el camino de acabar con los disparates, que la gente vea lo que somos realmente.
Podemos dedicar nuestro tiempo a sentirnos molestos por los bulos, o a trabajar por mejorarnos interiormente.
Para mi, cada minuto dedicado a sentirme molesta por los disparates que se cuentan sobre le Masonería, es un minuto perdido. Cada minuto dedicado a pulir mi piedra interior, es un minuto ganado. Cada minuto dedicado a ayudar a mis semejantes es un minuto precioso.
El secreto de la Masonería para mi es que, en medio de este mundo tan difícil, hay personas que se reunen en un Taller a dar cauce a su deseo de evolucionar, a ser cada día mejores personas, a amar a sus semejantes, a trabajar por paliar el dolor y acabar con la pobreza, a amarse fraternalmente, a trabajar juntos por lograr que este mundo herido llegue a ser un mundo de paz y solidaridad.
Lo poquito que hacemos cada día es lo que nos llena de amor el corazón y de esperanza el alma. Vivir con esta luz interior es una gran felicidad.
Mientras trabajemos por mejorar la sociedad, la sociedad irá mejorando, poco o mucho, pero mejorará
Si la Masonería no existiese, habría que inventarla, porque este mundo lleno de desigualdad y violencia necesita de personas libres que amen a sus semejantes y trabajen por construir un mundo más justo y fraternal.
Un abrazo