GABY escribió:hola desde hace ocho años espero a que mi madre deje de mantener a un hombre q se hace llamar mi padre y aparte de todo exije amor que por cierto ya no siento.. espero muy pronto poder ayudar a esa mujer q admiro pero no comprendo..
Hola Gabi,
admiras a tu madre y amas a tu madre, eso es muy bueno.
Posiblemente no la comprendas, pero no has vivido su vida, y sus pensamientos y motivos se te escapan.
Es así, no podemos meternos en la mente de otra persona. Si pudiéramos, todo sería mucho más fácil.
No es necesario comprenderla para amarla, no necesitamos comprender a las personas para quererlas. Es mejor así.
Seguramente tienes tus motivos para haber dejado de amar a quien se hace llamar tu padre. Es posible que tu madre esté equivocada o tu veas las cosas desde un punto de vista erróneo. Sin embargo, siempre existe una solución desde la serenidad, desde la comprensión y sin odiar a nadie. Nos podemos separar de una persona y pese a todo quererla.
Soy ya mayor, posiblemente más vieja que tu madre. Mirando hacia atrás, nunca me he arrepentido de amar, aunque no haya sido correspondida o haya sido malinterpretada.
Amar siempre expande el alma, nos centra y nos hace sentir bien, aunque sea un amor en una sola dirección, pues nos permite dar salida a un sentimiento tan constructivo, bello y que nos hace tanto bien.
Sin embargo, mucho me arrepiento de las veces que no he amado, de las personas que traté con indiferencia, de haber pensado en alguna ocasión que esa persona no se merecía mi amor porque la había juzgado indigna de merecerlo.
Mucho he tenido que vivir para comprender que no existe nadie sobre la faz de la tierra que no merezca ser amado pues, incluso el ser más espantoso y malvado es digno de compasíón.
Me duele especialmente una persona de mi familia, que murió antes de que yo comprendiese su actitud. Me faltaban muchos años de vida y mucho que aprender. Siento no haberla comprendido a tiempo y que se haya ido sin poderle decir: "por fin te comprendo y... te quiero".
Espero que comprendas pronto a tus padres, aunque no sean perfectos, porque nadie lo somos
Un fuerte abrazo
